8 errores frecuentes al elegir un partner de Odoo
Basado en entrevistas reales con empresas que han evaluado o implementado Odoo, analizadas por Pilar Villamizar. Los nombres de empresas y proveedores se han anonimizado.
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Este artículo se centra en los partners de Odoo en España, más que en el software Odoo. Las limitaciones de un partner pueden hacerse visibles cuando el proyecto ya está en marcha: procesos sectoriales mal resueltos, problemas contables o una migración bloqueada.
Las empresas que aparecen en estos casos eligieron Odoo por su flexibilidad, precio y funcionalidad. Lo que no pudieron valorar igual de bien fue quién iba a implementarlo: desconocían las experiencias de otras empresas con partners o proyectos similares.
Reunimos sus casos para hacer visibles esas señales. Muestran qué conviene comprobar antes de elegir partner. En TIC Portal sabemos además qué experiencias han tenido otras empresas con partners concretos.
1. Elegir solo por precio
Odoo suele presentarse como una solución relativamente económica, y eso atrae ofertas de implementación muy bajas. Pero una inversión inicial menor puede acabar provocando costes adicionales: correcciones, retrasos, cambios de partner o incluso una reimplementación.
“Lo barato sale caro.”
Es la conclusión que resume lo que hemos escuchado en más de una conversación de seguimiento, cuando el precio se convierte en el único criterio de decisión.
En uno de esos casos, el partner se eligió principalmente por motivos económicos. Después, la empresa tuvo que resolver muchas cosas por su cuenta, deshacer desarrollos a medida y plantearse una migración a otro partner de Odoo.
“No solo el dinero que me quitaron, sino que además me hicieron perder dos años y medio.”
2. Confiar demasiado rápido en la experiencia general con Odoo
Un partner puede tener experiencia con Odoo, pero eso no significa que tenga experiencia con los procesos específicos de tu sector.
Es lo que vivió un laboratorio de ensayos, con procesos muy específicos del sector.
“Nos vendían al principio como si no hubiera ningún problema en adaptarlo, porque ya habían trabajado con la industria farmacéutica. Y mentira cochina.”
La promesa inicial no se sostuvo. La implementación se quedó a medio configurar, y lo que se intentó desarrollar a medida terminó fallando:
“Se ha quedado en una implementación en la que apenas se ha configurado nada.”
Al final, la empresa tuvo que buscar una solución especializada para procesos de laboratorio: gestión de muestras y trazabilidad de ensayos. Esa parte quedó fuera de Odoo. Odoo seguía siendo útil para el resto de la operativa, aunque no para los procesos más específicos del sector.
“Yo no se lo recomendaría a nadie.”
3. Pensar que un conector equivale a una integración funcional
Odoo tiene conectores con WooCommerce, Amazon, tiendas online, marketplaces, sistemas de caja o software contable.
Pero que exista un conector no significa que la integración esté resuelta. Un partner puede decir que hay una conexión disponible, pero eso no significa que esa conexión soporte bien tu proceso real.
“Te dicen: yo te hago un conector de WooCommerce al ERP. Luego te dicen: sí, pero es que no habíamos tenido en cuenta que había que ponerle el IVA.”
La conexión quizá existía técnicamente, pero no funcionaba de forma útil para la operativa diaria. La empresa lo resumió con una comparación muy gráfica:
“Te prometen un coche, pero luego le faltan las ruedas, le falta el volante, le faltan las puertas, le falta todo. Lo conectan, pero no sirve para nada.”
Una integración no es solo una conexión técnica. Debe gestionar correctamente datos, IVA, clientes, pedidos, estados, stock, devoluciones, pagos y errores.
“Un mismo cliente aparecía seis o siete veces. La base de datos no se limpiaba, se cargaba.”
4. No definir resultados concretos cuando se trabaja por horas
Muchos partners de Odoo trabajan con bolsas de horas. Eso no tiene por qué ser un problema. El riesgo aparece cuando se venden horas sin definir entregables claros. Y aparece todavía más cuando, además, esas horas se pagan por adelantado, antes de comprobar que el resultado funciona.
“Todo era: ahora tienes que meter más horas, más horas… y nada funcionaba.”
La empresa siguió adelante porque el proyecto ya había empezado. Cuanto más se ha invertido, más difícil resulta parar:
“Yo ya estaba metido, había empezado, y claro, seguía a ver si terminaba.”
Cuando el conector volvió a fallar el partner le pidió 1.500 euros más para arreglarlo. La empresa reclamó que le devolvieran los 700 euros de ese dinero que no se había llegado a ejecutar, y el partner se negó a devolvérselos.
“Se negaron incluso a devolverme el dinero que me habían sacado. Ha sido horrible y lo que quiero es olvidarlo. Esa empresa (el partner de Odoo, N. de la R.) lo que se merece es desaparecer, porque una empresa que se dedica nada más que a robar no se merece seguir existiendo. Es un robo cuando no se ofrece el servicio.”
5. Subestimar la complejidad de la migración contable
La contabilidad en Odoo a veces se evalúa de forma superficial durante la selección, aunque es una de las partes más críticas.
Una empresa industrial que migró desde un software contable especializado (A3 de Wolters Kluwer) cuenta dónde se atascó:
“Todo fue muy complicado, pero lo que más ha costado, y lo que sigue costando incluso ahora, es el cálculo de impuestos: los modelos para Hacienda, que no se generan automáticamente, y el cálculo de amortizaciones.”
Parte del trabajo recae en el propio equipo contable:
“En Odoo hay cosas que son manuales. Tienes que recopilar tú misma la normativa, como volver a los apuntes de la escuela. En la herramienta anterior, en cambio, siempre estaba todo automático y revisado.”
Según esta empresa, el problema viene del origen del producto: Odoo no nació como software contable, nació como ERP generalista, y eso se nota en el módulo. Parte de la dificultad, según esta empresa, no es solo del partner: Odoo es un software de origen belga, no pensado en primer lugar para la normativa fiscal española.
“No es un software contable, no está pensado como tal, se pensó que fuera un ERP en general. La manera de pensar, de hacer, es muy diferente a cualquier software de contabilidad.”
Y el riesgo de un fallo aquí es distinto al de cualquier otro módulo:
“Si el cálculo de impuestos no está bien hecho y presentas a Hacienda algo que no es, después te llega una multa. Es algo mucho más grave que en cualquier otro módulo.”
Aun así, no descarta Odoo para contabilidad, pero pone una condición:
“No lo recomendaría, la verdad, para contabilidad… a no ser que el departamento contable tenga recursos informáticos, una persona de IT disponible en el día a día con conocimientos sobre Odoo.”
Y, mirando atrás, cambiaría el orden del proyecto:
“Si lo volviera a empezar, empezaría por contabilidad. Con muchos recursos para ese módulo, muchas horas de implementación y con un buen implantador.”
6. Desarrollar demasiado a medida
Odoo se puede adaptar a los procesos de cada empresa. Esa es una ventaja, pero también un riesgo.
El error aparece cuando el desarrollo a medida se utiliza para reconstruir cada proceso exactamente como la empresa lo hacía antes. Eso hace que el sistema sea más lento y más difícil de mantener. El laboratorio lo vivió así:
“Lo que se intentó hacer a medida al final se tuvo que echar para atrás, porque fallaba una barbaridad. Iba lentísimo.”
Después de deshacer esos desarrollos, la empresa cambió de estrategia:
“Tuvimos que buscar una alternativa dentro de los módulos que tiene Odoo, con el menor número de modificaciones posible. Ahora, al menos, el partner nos contesta rápido.”
7. No exigir un equipo estable al partner ni nombrar un responsable interno
En una implementación ERP, el partner va acumulando conocimiento sobre tu empresa. Ese conocimiento está en las personas concretas que trabajan en tu proyecto.
¿Aún estás comparando ERP?
Si esas personas cambian a menudo, tienes que explicar otra vez el mismo problema y cada consulta al soporte tarda más en resolverse.
“Hay mucho cambio de personal. Ya he hablado con, creo, unas seis personas distintas en el espacio de tiempo que llevamos.”
A eso se sumó, en su caso, un problema de coordinación horaria con el soporte:
“Luego nos atiende gente de fuera de España, que suele estar en América. Si tienes que hacer alguna videollamada, la persona que te está atendiendo empieza a trabajar a las 8 de la mañana de allí, que aquí ya es por la tarde, y hay días que yo ya me estoy yendo.”
Este riesgo no solo aparece en el soporte posventa. En otro caso, el partner elegido subcontrataba buena parte del desarrollo a terceros:
“Fue bien durante un periodo mientras estuvieron haciendo los desarrollos, pero justo en el momento de la implementación se marcharon los desarrolladores. Fue muy caótico, y tuvimos que cambiar de proveedor.”
“Tiene que haber alguna persona que se quiera encargar y luego tiene que estar detrás el director general.”
No basta con asignar el proyecto a alguien: esa persona tiene que querer asumirlo, y necesita respaldo visible de dirección para poder tomar decisiones.
8. ¿Te están vendiendo Odoo con otro nombre?
En al menos un caso, la empresa ni siquiera llegó a implementar Odoo: el partner que se lo presentó no fue transparente sobre qué era realmente lo que le estaba vendiendo.
“Nos lo presentaron como un ERP propio y, indagando, nos dimos cuenta de que no eran transparentes.”
Bastó con revisar el producto con un poco de detalle para descubrirlo:
“Imagínate que coges el ERP de SAP, le cambias el nombre y lo vendes como tuyo. A poco que lo mires, a poco que lo revises, te das cuenta de que es el de SAP con otro nombre. Nunca nos dijeron: "Yo trabajo con Odoo, os hago una demo, pero el ERP que vais a tener es Odoo, con sus ventajas y sus inconvenientes. Nos sentimos un poco engañados.”
La propia empresa intentó resolverlo contactando directamente con Odoo para plantear su caso, pero no obtuvo respuesta.
Lección adicional: no esperes demasiado para intervenir
Algunas empresas siguen demasiado tiempo con un partner que no entrega resultados, porque ya han pagado horas y les han hecho promesas.
“Al principio estuve esperando. Pensaba: estarán en ello, llevará su tiempo. Pero no daban señales de vida.”
En algunos de estos casos, además, el modelo de pago no ayudaba: se pagaba por adelantado antes de comprobar si el trabajo contratado realmente funcionaba, lo que hacía aún más difícil detener el proyecto a tiempo.
La empresa calcula que perdió dos años y medio, además del dinero pagado.
TIC Portal también ayuda en esta fase, no solo en la elección inicial del partner: acompañamos la implementación para detectar estas señales a tiempo.