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Servidores

Índice:

  1. ¿Qué es un servidor y para qué sirve?
  2. Tipos de servidores
  3. Diferencias y costes de servidores on-premise y cloud

¿Qué es un servidor y para qué sirve?

Es un aparato informático que almacena, distribuye y suministra información. Los servidores funcionan basándose en el modelo “cliente-servidor”. El cliente puede ser tanto un ordenador como una aplicación que requiere información del servidor para funcionar. Por tanto, un servidor ofrecerá la información demandada por el cliente siempre y cuando el cliente esté autorizado. Los servidores pueden ser físicos o virtuales.

modelo cliente servidor

En el caso del físico, se trata de un hardware, también conocido como host (anfitrión), es una máquina (en forma de torre o enracable) integrada a una red de nodos basados en software. Por otra parte, los servidores de virtuales (VPS, Virtual Private Server) son softwares que proporcionan servicios a otros programas (clientes).

Los servicios que prestan los servidores son requeridos continuamente y, por tanto, la mayoría de los servidores nunca se apagan. Si un servidor dejara de funcionar, eso puede causar muchos problemas a los usuarios. Por tanto, los servidores suelen estar programados para ser tolerantes a fallos.

Tipos de servidores

Dentro del mundo de los servidores hay una gran variedad. Los más usados y/o conocidos son los siguientes:

  • Servidor Web: almacena y organiza el contenido de las páginas web y se lo proporciona al usuario a través del navegador web del usuario. La transmisión de los datos se suele realizar con http (HyperText Transfer Protocol). El http se encarga de transmitir la información de la WWW (World Wide Web), estableciendo unos criterios semánticos y sintácticos para que el ordenador solicitante y el que contiene la información tengan un idioma común en el que comunicarse. Los servidores web más conocidos son: Apache web server; Nginx; y Microsoft.
  • DNS: son las siglas anglosajonas de Domain Name Server, aunque la “S” también puede referirse a service o space sin que cambie el significado ni la función del servidor. El dominio es el nombre que recibe una página web. El servidor DNS se encarga de relacionar una dirección de dominio (www.ejemplodominio.es) con su dirección IP correspondiente (00.000.000.00). El proceso de enlace con la página web funciona de la siguiente forma. Primero un usuario inserta la dirección de dominio en su motor de búsqueda, esta petición llega a un servidor DNS el cual transforma dicho dominio en su dirección IP, esta dirección IP es reconocida por el servidor web y este último proporciona el contenido de la web al usuario. Además, el dominio web es importante para la imagen de la empresa. El dominio se marca con el final de la dirección web (.com, .es, nl, .net, .org, …). Si una empresa quiere evitar que en otra parte del mundo haya otra empresa con el mismo nombre y tenga la misma dirección web pero con otro final. Por ejemplo, www.empresa.com y www.empresa.es. Entonces, para que todo dominio con ese nombre redirija a una empresa, dicha empresa debe adquirir y conservar todos los dominios.
  • Proxy Server: es un servidor de puerta de entrada. Se encarga de conectar una red cliente (navegador web o aplicación) con un sistema externo para que se puede llevar a cabo la solicitud de conexión, mejor rendimiento y accesibilidad. Es decir, la conexión se beneficia del caché que almacena, haciendo que una página ya visitada por el usuario se cargue más rápido y reduciendo el ancho de banda de la red. Por ejemplo, cuando se suele mandar un tipo de factura a ciertos destinatarios, el sistema propone autocompletar uno o varios campos con los datos de aquellos destinatarios recurrentes.
  • Servidor de correo electrónico: se encarga del flujo de correo electrónico de los usuarios, permitiendo que se almacene, envíe, reciba y reenvíe los e-mails.
  • Servidor FTP: el nombre procede de File Transfer Protocol, también conocido como protocolo de transferencia de archivos en español. Sirve para transferir archivos entre un cliente y un servidor. De esta forma, el servidor puede recibir archivos del cliente y le posibilita la descarga de los archivos a los clientes. Para mejorar la velocidad, se usa SFTP el cual también ofrece un servicio de seguridad encriptada.

Estos son los tipos de servidores más conocidos, pero no por ello los únicos. Dentro del mercado existen servidores que ofrecen una amplia variedad de servicios, desde operatividad en el sector de los videojuegos a chat empresarial.

Por otra parte, también están lo que comúnmente se conoce como servidor de bases de datos. Aunque se le conozca como “servidor”, no es un servidor, sino un tipo de software que está instalado en un servidor. Una base de datos sirve para almacenar grandes cantidades de información. De esta forma, permite que otros programas o clientes accedan a esa información siempre que estén autorizados.

Nota: las bases de datos contienen información valiosa y sensible de la empresa. Por tanto, es importante estudiar las distintas bases de datos que hay en el mercado. En la Guía ERP 2022 se incluye una comparación entre distintas bases de datos.

Servidores (on-premise o cloud): diferencias y costes

Una vez que se sabe que se necesita un servidor, el siguiente paso es decidir si se quiere cloud (nube) u on-premise (en local) y si se quiere propio o de SaaS (“alquilándolo” del proveedor). A la hora de responder esto, hay que tener en cuenta las características de la empresa. Por ejemplo: su actividad, su carga de archivos, la conectividad que va a tener con programas externos, …

La tendencia actual para las pequeñas y medianas empresas es tener un servidor en la nube. Esto sucede debido a la rápida implementación; a la gran movilidad que permite, tener el mantenimiento realizado por parte del proveedor; y al bajo coste (de implementación). Para las pymes, el precio de la localización de un servidor en local, su instalación y mantenimiento puede resultar costoso de abarcar. Además, la instalación de un servidor hardware en local, desde el momento en el que se pide hasta que se recibe e instala el hardware suele tardar entre 3 y 10 días. La tardanza depende de varios factores como: el tipo de hardware que es, su potencia, la marca, si necesita prestaciones extras, el tipo de software que va a estar funcionando, entre otros elementos.

Importante: hay muchos factores para tener en cuenta respecto a la diferencia entre nube o local. La Guía ERP 2022 contiene una tabla que compara ambas opciones en profundidad para despejar cualquier duda que pueda surgir.

Sin embargo, para grandes empresas que requieren tener múltiples servidores o aquellas cuya actividad requiere que los servidores cumplan ciertas características técnicas especiales, es posible que les sea más rentable tener un servidor en local (on-premise). Este segundo caso es el de empresas que necesitan que el servidor tenga una gran potencia, tarjetas gráficas, enlaces con programas de CAD (Computer-Aided Design), que tengan la capacidad de trabajar con I+D+i, que hagan simulaciones, etc.

En conclusión, las empresas que requieren una velocidad de acceso elevada o una potencia superior a la media debido a la tecnología que usan es más probable que elijan un servidor on-premise. Por ejemplo, una empresa de ingeniería puede requerir más potencia en el servidor que una de producción debido al tipo de programas que maneja. Aunque los servidores cloud que hay en el mercado son potentes, los on-premise siguen llevando generalmente la delantera en cuanto a potencia.

De hecho, aquellos que consiguen igualar a los on-premise en potencia, suponen un alto coste incluso en modelo SaaS (software como un servicio). Un servidor cloud de alta potencia, con tarjeta gráfica especial, RAM y SSD y una gran capacidad de almacenamiento podría costar unos 1.500€ al mes, mientras que adquirir uno on-premise de esas características podría costar unos 12.000-13.000€.

Nota: recuerde que este alto coste de cloud del ejemplo se debe a las características técnicas especiales añadidas. El pago de una nube depende del uso que se haga de ella. Por lo que, un servidor básico sería más asequible que el monto mencionado.

No hay que dejarse llevar por la diferencia de precios en ese caso, ya que el coste del cloud mencionado incluye el mantenimiento, mientras que el del on-premise, no. Para calcular el coste del mantenimiento de un servidor on-premise hay que pensar en si se tiene un equipo de informáticos que pueda hacerse cargo del mantenimiento o no. Si se tiene, al coste del on-premise hay que sumarle el sueldo de los trabajadores, el precio del lugar donde se encuentra el servidor, la energía de los ventiladores que hay que tener para que no se sobrecaliente, entre otros detalles del servicio de mantenimiento. Si no se tiene dicho equipo, habrá que subcontratar una empresa que lo haga.

Por ello, es posible que compense el coste inicial de 1.500€ al mes (unos 18.000€ al año). Ya que, debido a los costes extra de mantenimiento del on-premise, la opción cloud será más asequible. No obstante, si se tiene más de un servidor on-premise, el coste de mantenimiento sería casi lo mismo para un servidor que para dos, tres o cuatro. Por lo que podría ser que se compense el precio antes de los 2 años y compense tenerlo en local.

Otra opción menos conocida son las máquinas virtuales o servidores virtualizados. Estos son pequeñas particiones de un servidor que se instalan en los ordenadores de los usuarios. De esta forma, se consigue tener un mismo servidor físico repartido entre varios ordenadores. Este servidor permite, por tanto, que se ejecute múltiples sistemas operativos (Windows, Linux, IOS, etc.) y aplicaciones a la vez, reduciendo el número de servidores. Sin embargo, este tipo de servidor también tiene desventajas, como un coste inicial superior a un servidor cloud y proporciona un menor rendimiento que uno tradicional.

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European Knowledge Center for Information Technology (Ed.). (2019, 8 julio). Servidores. TIC Portal. https://www.ticportal.es/glosario-tic/servidores